Lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha procedido este viernes al lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. El observatorio, valorado en 4.300 millones de dólares, viajará a bordo de un cohete Falcon Heavy para estudiar la materia oscura y cartografiar el universo profundo.
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha iniciado este viernes la cuenta atrás para el lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman. El observatorio partirá desde el Centro Espacial Kennedy en Florida a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX, en una misión diseñada para explorar aspectos del universo que hasta ahora han sido inaccesibles.
El despegue estaba programado para las 13:26 horas (peninsular española). Según informó la agencia espacial el sábado, tanto el vehículo de lanzamiento como el observatorio y las condiciones meteorológicas presentan parámetros óptimos para la operación. El artefacto, cuyo nombre rinde homenaje a la primera astrónoma jefa de la NASA, tiene un valor estimado de 4.300 millones de dólares.
Con dimensiones y peso comparables a los de un tiranosaurio rex o un autobús escolar, el telescopio será enviado a una órbita situada a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Su destino final es el segundo punto de Lagrange Sol-Tierra (L2), la misma ubicación orbital donde se encuentra el telescopio James Webb. En este punto, la gravedad combinada del Sol y la Tierra mantendrá al observatorio en una posición estable con un consumo mínimo de combustible.
El Nancy Grace Roman destaca por su capacidad panorámica sin precedentes. Equipado con una cámara infrarroja de 300 megapíxeles, ofrece una nitidez (resolución angular) comparable a la del telescopio Hubble, pero con un campo de visión al menos cien veces superior. Para contextualizar esta magnitud, se necesitarían más de medio millón de televisores de alta definición para mostrar una sola imagen completa capturada por el nuevo observatorio. Cada fotografía abarcará una porción del cielo más grande que el tamaño aparente de la luna llena vista desde la Tierra.
Una vez completado el lanzamiento y la separación del cohete, el telescopio se someterá a un periodo de tres meses dedicado al despliegue de sus componentes, calibraciones y pruebas sistemáticas antes de alcanzar su destino orbital. La misión principal está prevista para durar cinco años, con la posibilidad de extenderse otros cinco adicionales.
Entre los objetivos científicos prioritarios se encuentra el uso de un instrumento coronógrafo avanzado. Este dispositivo está diseñado para bloquear el resplandor de las estrellas y permitir la obtención de imágenes directas de planetas que orbitan otras estrellas. Esta tecnología permitirá a los astrónomos descubrir exoplanetas más antiguos, más fríos y con órbitas más cercanas a sus estrellas de lo que han sido captados hasta ahora.
Los datos científicos obtenidos por el observatorio se compartirán públicamente. Los astrónomos utilizarán esta información para esclarecer la naturaleza de la materia oscura y la energía oscura, componentes invisibles que se cree constituyen aproximadamente el 95 por ciento del universo y que impulsan su expansión acelerada. El telescopio cartografiará miles de millones de galaxias, desde nuestro propio sistema solar hasta los confines del universo observable, y estudiará agujeros negros.
U.Dominguez--GM