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Brasil expectante ante el conteo de votos del balotaje entre Lula y Bolsonaro

Brasil expectante ante el conteo de votos del balotaje entre Lula y Bolsonaro

Los brasileños seguían expectantes este domingo el escrutinio del balotaje entre el presidente Lula y el senador conservador Flávio Bolsonaro, tras la confusión generada por una prolongación del horario de los colegios electorales.

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Es la última batalla electoral para Luiz Inácio Lula da Silva, que con casi 81 años espera remontar después de perder en primera vuelta ante el hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. Las últimas encuestas muestran un empate técnico, con una ligera ventaja para el senador.

La prolongación en el horario de votación fue decidida por un juez de la corte suprema brasileña, luego de que Lula denunciara obstáculos en el transporte público para ir a votar en algunas ciudades del noreste donde tiene su base electoral como Salvador de Bahia.

La orden se dio cuando el conteo de votos ya había empezado, por lo que este fue paralizado antes de reactivarse de nuevo con el cierre definitivo de los colegios a las 19H00 (22H00 GMT).

"Nadie puede dejar de votar porque algún empresario sinvergüenza o algún alcalde de mala calaña, bandido, intentó impedir que el pueblo votara", había dicho Lula frente a su casa en Sao Paulo.

La campaña de Bolsonaro había pedido posteriormente la prórroga por dos horas en algunos municipios del sur y sureste, donde es favorito, debido a "intensas lluvias".

"Es más que justo (la ampliación del horario). Los dos partidos lo pidieron. Estamos aquí para hacer democracia. Es para todos, todos deben tener el derecho a votar y eso fue descuidado", dijo a la AFP Jacqueline María Lima de França, una empresaria de 34 años en el centro de Rio que seguía el conteo en una pantalla gigante con otros seguidores de Lula.

- "Hora del cambio" -

El balotaje determinará si Brasil se mantiene como gran reducto de la izquierda en América Latina o si se suma al giro regional hacia la derecha impulsado por Donald Trump.

El presidente estadounidense no ha apoyado hasta ahora al hijo de su aliado y este domingo cuando le preguntaron por la elección brasileña se limitó a decir: "La estamos siguiendo".

Lula aspira a un cuarto mandato, el segundo consecutivo, y se ha presentado como un baluarte contra una injerencia de Estados Unidos y un protector de la democracia.

Flávio Bolsonaro, de 45 años, promete endurecer la lucha contra la delincuencia, recortar el gasto público y aliviar el costo de vida.

"Estamos en un pozo, la situación está fea, el pueblo casi no puede comer, comprar carne ya ni pensarlo", dijo a la AFP en Rio de Janeiro Tereza Cristina Ramos, una jubilada de 68 años que caminaba con bastón.

Bolsonaro se ha presentado como más moderado que su padre, que cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.

"Llegó la hora del cambio", dijo el senador al votar en Rio. "Brasil no aguanta cuatro años más de la manera en que está, la vida de todo el mundo empeoró".

- "Más tiempo" -

Tras la primera vuelta, la izquierda se movilizó con multitudinarios mítines bajo el lema "Nunca más Bolsonaro".

Los manifestantes recordaron la gestión del ultraderechista de la pandemia de covid, que dejó 700.000 muertos, o sus recortes a los programas públicos.

"Brasil necesita más tiempo de Lula, principalmente porque el país está a punto de caer en las garras del fascismo", dijo a la AFP Maria Fernanda Elisbao, una asistente editorial de 21 años, que votó en mismo colegio que el izquierdista.

Lula, admirado por sus programas sociales que sacaron a millones de personas de la pobreza, regresó al poder tras 12 años en 2022, después de un escándalo de corrupción que lo llevó a prisión.

Su tercer mandato logró una caída de la inflación y el desempleo. Sin embargo, los votantes se quejan del alto costo de la vida y están hartos de la delincuencia.

La campaña estuvo marcada por una intensa batalla en las redes sociales que involucró a Meta, dueña de WhatsApp, Facebook e Instagram.

La campaña de Lula acusó a la empresa estadounidense de favorecer a su rival mediante una "manipulación algorítmica", algo que Meta negó.

G.Montero--GM