El canciller ruso llega a Irán en medio de los esfuerzos de Moscú por mediar en la guerra
El jefe de diplomacia rusa, Serguéi Lavrov llegó el lunes a Irán, en su primera visita al país desde el estallido de la guerra en Oriente Medio, y en la cual Moscú busca desempeñar un papel de mediador.
Lavrov será recibido por el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y se reunirá con su homólogo iraní, Abás Araqchi, según la diplomacia rusa.
Su visita busca "impedir el regreso de una guerra de gran magnitud", en un momento de estancamiento de las conversaciones entre Teherán y Washington, precisó el domingo Lavrov desde Baréin.
La visita del canciller ruso tiene lugar casi ocho meses después del inicio de la guerra desencadenada en febrero por ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, un conflicto que desató una escalada en Oriente Medio.
Rusia e Irán, dos de los países más fuertemente sancionados del mundo, mantienen estrechos vínculos políticos.
A inicios de octubre, el presidente ruso, Vladimir Putin, prometió a Irán "hacer todo lo posible" para ayudar a poner fin al conflicto durante una cumbre regional en Turkmenistán.
Putin destacó también la "evolución positiva" de las relaciones entre Irán y Rusia, que han reforzado sus vínculos diplomáticos y militares desde que Moscú lanzó su ofensiva en Ucrania en febrero de 2022.
A finales de septiembre, el jefe de la diplomacia rusa declaró desde la tribuna de la Asamblea General de Naciones Unidas que su país estaba dispuesto a trabajar para estabilizar la situación en el estrecho de Ormuz y en el Golfo.
A pesar del anuncio en abril de un alto el fuego entre Teherán y Washington, seguido de un protocolo de acuerdo en junio, las hostilidades se reanudaron en julio en torno al estrecho de Ormuz.
Esta ruta estratégica para el comercio mundial permanece bloqueada por Irán, que ataca regularmente a los buques que atraviesan el estrecho sin su autorización.
Washington impone a su vez un bloqueo naval a los puertos iraníes.
G.Montero--GM