El líder del partido antiinmigración británico enfrenta un test electoral
El líder del partido antiinmigración británico Reform UK, Nigel Farage, busca la reelección este jueves como parlamentario en en una elección parcial que representa un test a la pujante popularidad de su formación, salpicada por una polémica sobre sus finanzas.
En un contexto de inflación y lento crecimiento económico, Reform UK se alzó hasta el primer puesto en intención de voto de los británicos, aunque este escándalo y la llegada el mes pasado del nuevo primer ministro laborista, Andy Burnham, frenó su progresión.
Después de liderar los sondeos en buena parte de 2025 y 2026, Reform UK aparecía empatada en un 22% de intención de voto con el Partido Laborista en la última encuesta de julio del instituto YouGov.
La elección en la circunscripción de Clacton on Sea, en el sur de Inglaterra, fue provocada por el mismo Farage, cuando el 7 de julio presentó su dimisión después de que varios medios revelaran que aprovechó donaciones de empresarios ricos, de las que no informó.
Unas 80.000 personas están llamadas a votar en estos comicios, en los que concurren en total 34 contendientes, pero ninguno de los principales partidos que consideran la cita como una cortina de humo de Farage para recuperar la iniciativa.
- "Conde Cara Cubo de Basura" -
De hecho, su principal rival es el candidato satírico Count Binface, cuyo nombre significa "Conde Cara de Cubo de Basura" y suele presentarse a elecciones con un casco plateado sobre la cabeza.
Los sondeos le dan un 20% de intención de voto a este peculiar contendiente, un personaje político satírico creado por el humorista Jon Harvey.
"He decidido que la gente de Clacton deben ser los jueces de mis actos. Esta elección parcial opondrá al pueblo contra el establishment. Pelearé por ganar", dijo el político antiinmigración de 62 años en un mensaje publicado este jueves en su cuenta en X.
Farage representa a Clacton en el Parlamento británico desde que en 2024 -en su octavo intento— ganó con el 46% de los votos.
Los sondeos lo dan de nuevo como favorito en esta circunscripción que hace una década votó en favor del Brexit, la causa entonces defendida por Farage.
Pero los analistas observarán de cerca el porcentaje obtenido esta vez, la tasa de participación y los votos nulos.
Más allá de esto, y a nivel de país, "el resultado de Clacton no cambiará nada directamente", explica a la AFP Peter Dorey, catedrático de política británica de la Universidad de Cardiff.
"El gobierno laborista seguirá con amplia mayoría parlamentaria obtenida en las elecciones de 2024, cuando quedan tres años para los próximos comicios generales", afirma.
Además, "está disfrutando de un repunte en las encuestas debido a la popularidad de su nuevo líder, Andy Burnham", primer ministro desde el 20 de julio, añade Dorey.
- Investigación contra Farage -
"Si Farage pierde, será un problema serio para él y su partido. Perder frente a un cubo de basura sería humillante", explica a la AFP Catherine Barnard, profesora de Derecho en la Universidad de Cambridge.
"Hay algunos indicios de que Reform está preocupado por la asociación de su líder con personas poco recomendables y con dinero procedente de esas relaciones. Y si ello está dañando la imagen del partido", añade.
El Parlamento británico abrió en mayo una investigación contra Farage por no declarar una donación de cinco millones de libras (6,6 millones de dólares) recibida, antes de presentarse a las elecciones de julio de 2024, por parte del magnate tailandés-británico de las criptomonedas Christopher Harborne.
Farage justificó no haber declarado la donación alegando que, al no ser diputado en ese momento, no estaba obligado a hacerlo al tratarse de una aportación "privada" y "no política".
Pero el Sunday Times reveló que también habría recibido, el año anterior a las elecciones, ayuda económica de otro empresario de las criptomonedas, George Cottrell.
Farage, antes omnipresente en prensa y redes sociales, ahora se muestra más discreto.
"Clacton podría ser muy importante. Podría demostrar que la derecha populista está retrocediendo", señala Pete Dorey.
"Si gana por un margen estrecho o un número de votos muy inferior al obtenido en las elecciones de 2024, sugeriría que su popularidad disminuye y su credibilidad quedó dañada", considera.
G.Castillo--GM