Trump alerta que identidad de EEUU está bajo "ataque renovado" antes de su 250 aniversario
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió el viernes contra lo que calificó como una nueva amenaza a la identidad del país, y apuntó contra los "radicales y extremistas" internos, en la víspera del aniversario 250 de la independencia de Estados Unidos.
Desde el Monte Rushmore, el magnate republicano alabó a Estados Unidos y a sus líderes pasados, como aquellos cuyas cabezas están talladas allí.
Pero al pie del icónico monumento dijo: "A medida que nos acercamos a este magnífico aniversario, vemos nuestra identidad estadounidense bajo un ataque renovado". Agregó que "ahora hay un resurgimiento" de "la amenaza del comunismo" en el país.
Es un tema en el que Trump ha insistido en las recientes semanas, justo cuando el ala izquierdista del Partido Demócrata logró varias victorias en las elecciones primarias.
El presidente ha presentado el auge de la izquierda de cara a las elecciones legislativas de noviembre como muestra de que los "comunistas" están desatados y suponen una gran "amenaza" para el país.
- "Intento innegable" -
"En años recientes ha habido un intento innegable de cambiar este carácter excepcional, de arrancarnos el espíritu estadounidense, de alienarnos de nuestra historia", aseguró Trump el viernes.
Aunque su lenguaje no llegó al nivel de la retórica más violenta contra los inmigrantes que ha utilizado con regularidad en discursos anteriores, el mensaje fue lo suficientemente claro.
"No tienen que haber nacido acá, pero tienen que amar lo que hemos construido", dijo.
Muchos sospechan que a Trump le gustaría ver su propio rostro tallado en la roca, al considerarse a sí mismo uno de los grandes mandatarios de Estados Unidos.
Sus partidarios republicanos presentaron incluso un proyecto de ley para que su figura sea inmortalizada allí junto a las de George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt.
El sábado 4 de julio, Trump organizará un mitin político con estilo de campaña en el National Mall, en Washington, junto con aviones militares y lo que ha presentado como el mayor espectáculo de fuegos artificiales del mundo.
En cada etapa del aniversario de Estados Unidos, el republicano de 80 años ha intentado convertirla en una celebración de sí mismo.
Pero los intentos de imprimir su marca política en el 250 cumpleaños del país no siempre han salido según lo previsto.
- "Discurso muy largo" -
Estados Unidos está profundamente dividido en lo que debería ser un momento de unidad nacional.
Los oponentes demócratas de Trump lo han fustigado por sus políticas migratorias, la riqueza de su familia y sus intentos de ampliar el poder presidencial. Y sus niveles de aprobación están cerca de mínimos históricos, por cuenta de la guerra en Irán y el aumento de los costos de vida.
Una organización vinculada a Trump llamada Freedom 250 tomó el control de varias de las celebraciones en detrimento del grupo bipartidista America250, lo que llevó a muchos a mantenerse alejados de los actos clave.
Una "Gran Feria Estatal Americana" en la capital fue objeto de burlas por sus puestos vacíos, en parte debido a la ola de calor que afecta al este del país.
Incluso se espera que una peligrosa oleada de altas temperaturas azote Washington y gran parte de Estados Unidos durante todo el fin de semana del aniversario.
"El 4 de julio va a hacer aproximadamente 107 grados (Fahrenheit, 41 ºC), y voy a ir y voy a pronunciar un discurso muy largo, solo para demostrar que puedo hacer cualquier cosa", dijo Trump el miércoles.
A medida que Estados Unidos se acerca a sus dos siglos y medio de triunfos y tragedias, esclavitud y libertad, guerras civiles y mundiales, las encuestas muestran que la nación es pesimista sobre las posibilidades de hacer realidad el "Sueño Americano".
Una encuesta de la Universidad Quinnipiac publicada el jueves mostró que el 61% de los estadounidenses piensa que el país no está a la altura de los ideales de la Declaración de Independencia.
Pero incluso en eso la opinión está dividida: la mayoría de los republicanos cree que sí lo está, y la mayoría de los demócratas cree que no.
"El 4 de julio es realmente un momento de libertad, pero tengo que ser sincera: con estos tiempos políticos no ha sido tan emocionante para mí", dijo en Los Ángeles Amy Kimaara, una maestra de educación especial de 49 años.
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X.Mendez--GM