Globo Madrid - Alcanzar Canarias para tener "futuro": historias de migrantes antes de la visita de León XIV

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Alcanzar Canarias para tener "futuro": historias de migrantes antes de la visita de León XIV
Alcanzar Canarias para tener "futuro": historias de migrantes antes de la visita de León XIV / Foto: OSCAR DEL POZO - AFP

Alcanzar Canarias para tener "futuro": historias de migrantes antes de la visita de León XIV

Haruna Ndom se lanzó hace dos años en un viaje de mil kilómetros a través del Atlántico en una frágil embarcación junto a decenas de migrantes. Ahora, en el archipiélago español de Canarias, busca un futuro para ayudar a su familia en Senegal.

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Haruna llegó "hace dos años" desde su país de origen directamente "hasta aquí", la isla de Gran Canaria, cuenta a la AFP este fornido joven de 18 años, que confiesa haber pasado "miedo" en la travesía de varios días, si bien "por lo menos sabía nadar".

Como él, decenas de miles de migrantes han arribado tras surcar la peligrosa ruta a este conjunto de islas ubicadas frente a las costas de África, en donde el papa León XIV, defensor de dar abrigo al que llega, visitará Gran Canaria y Tenerife el 11 y 12 de junio.

Desde el récord registrado en 2024, con 46.843 personas llegadas irregularmente, las cifras han disminuido, pero Canarias sigue siendo símbolo de las tragedias humanas que provocan estas travesías.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 1.172 migrantes murieron o desaparecieron en la ruta hacia estas islas españolas en 2025.

De zapatillas rosadas, calcetines amarillos y uniforme beige y marrón, Haruna entrena con un equipo de fútbol de chicos que llegaron a Canarias sin acompañantes siendo menores de edad, una iniciativa de la UD Las Palmas y la asociación #UP2U para integrarlos en la sociedad.

"Me gustan los compañeros y me gusta cómo se juega en el equipo", asevera Haruna, quien estudia y hace prácticas para ser electricista. Quiere "trabajar en eso" para ayudar a su madre y sus dos hermanos en Senegal.

Espigado y con trenzas en el pelo, Matar Top llegó también de Senegal hace tres años cuando tenía 15, con la intención de enviar dinero a su familia.

"Tengo allá dos hermanos y mi padre. Mi madre se murió", cuenta Matar, el segundo de su familia en venir a Europa. Su "hermano mayor ya está aquí", en Gijón, en el norte de España.

Hoy no entrena porque no pudo traer su equipación al haberse venido directo desde la finca de papaya donde trabaja. Es común que varios de los 30 jugadores se pierdan el entrenamiento porque tienen que asistir a sus empleos, hacer cursos de formación o viven lejos y no consiguen llegar.

"Trato de venir todas las semanas, si me da el tiempo. Antes de estar trabajando, venía siempre, cada jueves", explica Matar.

- "Ayudar a mi familia" -

En esta tarde de mayo, el equipo calienta bajo la mirada del entrenador Juan Manuel Rodríguez en un campo anexo al estadio del UD Las Palmas, donde León XIV oficiará una misa multitudinaria.

Gracias al programa, que ha atendido a unos 300 jóvenes en 10 años, "tenemos camareros, tenemos mecánicos, tenemos gestores, tenemos abogados, tenemos gente que ha podido salir y emprender una línea de vida diferente", afirma Rodríguez.

Incluso uno llegó a futbolista profesional, Aboubacar Bassinga, un marfileño que hoy juega en el Ceuta, en la segunda división española.

A 25 km de Las Palmas, en Gáldar, Adama Conde y Modou Lamin trabajan en un cultivo de plátano canario, dentro de un programa de integración del Gobierno de Canarias, a cargo de los menores de edad llegados sin acompañantes hasta sus 18 años: 3.000 muchachos actualmente, pero llegaron a ser casi 6.000 en 2025.

"Quiero tener un buen futuro" y con este trabajo "puedo ayudar a mi familia", dice Adama, de 17 años, con botas de plástico y guantes para manipular las plataneras.

Salió muy joven de Guinea y, años después pudo montarse en Marruecos con otras 50 personas en una embarcación que lo llevó el año pasado a la isla vecina, igualmente española, de Fuerteventura. También tuvo "mucho miedo" en el viaje.

"Ahora ya (estoy) tranquilo y duermo bien", asegura.

Se levanta a las 5:30 de la mañana, porque le toma "una hora" llegar "en guagua", como le dicen en Canarias al autobús, desde el centro de acogida de menores donde vive.

Sergio Ayala, el dueño de la plantación de 45 años, valora "las ganas de trabajar" de los chicos que llegan a España, sumida en un debate sobre la migración.

- "Muelle de la vergüenza" -

Mientras el Gobierno de izquierda de Pedro Sánchez defiende una política de apertura, a contracorriente de sus socios europeos, la oposición de derecha lo critica y la extrema derecha mantiene un discurso aún más duro.

Los migrantes "enriquecen nuestra vida (...). Son personas como nosotros. Sienten y necesitan sentirse acogidos en nuestras comunidades", afirma Amparo Urzainqui, una voluntaria de 66 años que trabaja en el servicio de duchas y de ayuda a inmigrantes de Cáritas en Gran Canaria.

"No veas qué alegría sienten cuando los tratas como uno más", asevera Amparo, que participará en el acto en el que León XIV se encontrará con migrantes en el puerto de Arguineguín.

En una reciente mañana de mayo, el puerto se ve tranquilo, a diferencia de años anteriores, sobre todo a mediados de 2020, cuando una oleada masiva de migrantes en plena pandemia de covid-19 colapsó el pequeño muelle, donde durmieron a la intemperie o bajo improvisadas lonas más de 2.500 personas.

Apodado el "muelle de la vergüenza", el papa se reunirá allí con los viajeros y hará una ofrenda floral por los miles que han muerto intentado llegar por aquí a Europa.

G.Montero--GM