Trump expresa frustración con Irán, pero Omán dice que hay "avances" decisivos
El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó el viernes su frustración con la postura de Irán en las negociaciones nucleares, aunque no ha tomado una decisión sobre un ataque, mientras que el mediador Omán describió "avances" decisivos para evitar una guerra.
"No me complace que no estén dispuestos a darnos lo que necesitamos. Así que no estoy entusiasmado", aseguró Trump a la prensa, luego de que su gobierno recomendara al personal no esencial de su embajada que abandone Israel ante las tensiones con Teherán.
Estos anuncios se producen al día siguiente de una tercera ronda de negociaciones en Ginebra bajo mediación omaní entre Irán y Estados Unidos, considerada un último intento para evitar un conflicto y un estallido de violencia regional.
"Aún no hemos tomado una decisión definitiva", aclaró el republicano cuando se le preguntó sobre el uso de la fuerza.
Su gobierno quiere impedir que Irán se dote de armas nucleares, un temor de las potencias occidentales que Teherán ha negado repetidamente.
El canciller de Omán, Badr Albusaidi, aseguró el viernes en una entrevista con CBS News que Teherán aceptó en las negociaciones no almacenar uranio enriquecido, y que creía que todas las cuestiones del acuerdo podrían resolverse en un plazo de tres meses.
"Si el objetivo final es garantizar para siempre que Irán no pueda tener una bomba nuclear, creo que hemos resuelto ese problema mediante estas negociaciones al acordar avances muy importantes que nunca se habían logrado antes", dijo Albusaidi al programa "Face the Nation".
Trump señaló más temprano el viernes que no quiere que Irán tenga ningún tipo de enriquecimiento de uranio, ni siquiera con fines civiles.
"Esto es algo completamente nuevo. Realmente torna menos relevante el argumento sobre el enriquecimiento, porque ahora estamos hablando de almacenamiento cero", reaccionó el funcionario omaní, que se reunió en Washington el viernes con el vicepresidente estadounidense, JD Vance.
Como mecanismo de presión, Trump ha llevado a cabo el mayor despliegue militar en décadas en la región que incluye dos portaviones. Uno de ellos es el USS Gerald Ford, el más grande del mundo, que zarpó de Creta el jueves y debe llegar a la costa israelí.
Washington incluyó también el viernes a Irán en la lista de países que practican "detenciones arbitrarias" y llamó a los ciudadanos estadounidenses que se encuentran allí a "abandonar el país inmediatamente".
- "Sumamente alarmado" -
Con estos antecedentes, la embajada estadounidense en Jerusalén instó a los empleados "no esenciales" en Israel a abandonar el país debido a "riesgos para su seguridad".
China pidió por su parte a sus ciudadanos que evacuen Irán "lo antes posible", mientras que el ministerio británico de Exteriores anunció la retirada de su personal diplomático del país.
Londres notificó igualmente el movimiento de parte de sus diplomáticos de la ciudad israelí de Tel Aviv, donde funciona su embajada, a "otro lugar dentro de Israel".
Canadá siguió los mismos pasos e informó que reubicará temporalmente a su personal diplomático no esencial y sus familias en Tel Aviv, debido a las "tensiones persistentes en la región".
A su vez, el ministerio alemán de Relaciones Exteriores desaconsejó el viernes "con carácter de extrema urgencia" que sus ciudadanos viajen a Israel.
Y la aerolínea turca Turkish Airlines canceló sus vuelos del viernes por la noche hacia Teherán desde Estambul.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, dijo el viernes estar "sumamente alarmado" por el riesgo de una "escalada militar regional y sus consecuencias para la población civil".
- "Exigencias excesivas" -
El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, viajará el lunes a Israel para conversaciones con las autoridades sobre las "prioridades regionales", incluida Irán.
Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, urgió a Washington a abandonar sus "exigencias excesivas" para llegar a un acuerdo, en una llamada telefónica con su homólogo egipcio.
Araqchi, que informó sobre "progresos" tras la ronda del jueves, señaló que "el éxito en este camino requiere seriedad y realismo".
El gobierno de Trump quiere incluir además en un acuerdo la cuestión de los misiles balísticos de Irán, percibidos como una amenaza existencial por su aliado israelí.
Teherán se niega a abordar este tema y Rubio ha considerado que esto plantea "un gran problema".
La agencia atómica de la ONU confirmó que el próximo lunes sostendrá conversaciones técnicas con Irán.
En enero surgieron nuevas tensiones entre Washington y Teherán, cuando Irán reprimió violentamente las protestas multitudinarias que desafiaron el poder de los ayatolás en la República Islámica.
Trump amenazó entonces con intervenir para "ayudar" al pueblo iraní.
L.Ruiz--GM