Rubio viaja a Islandia para afianzar el control estadounidense del Ártico
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, viajó este lunes a Islandia para continuar con los planes de seguridad en el Ártico del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras el acuerdo sobre Groenlandia.
Rubio tiene previstas reuniones en Reikiavik, la capital islandesa, "para debatir sobre la cooperación en los ámbitos de la economía y la seguridad", según un comunicado del Departamento de Estado.
Esta visita se produce tras el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, firmado con Dinamarca y la isla en el Ártico hace unos diez días al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
Este acuerdo es, en principio, el punto y final a las amenazas de Trump de adquirir o incluso anexionar Groenlandia, un tema que había tensado las relaciones de Estados Unidos y la Unión Europea.
Justo antes de partir, Rubio describió a Groenlandia como "un buen amigo de Estados Unidos".
"Entonces, esta es la oportunidad de hacer una parada allí y reunirnos... en realidad es el resultado de una conversación que tuve con sus dirigentes en la cumbre de la OTAN a principios de este año", refirió Rubio.
El acuerdo permite a Estados Unidos construir dos bases militares más en Groenlandia, un territorio considerado clave para la defensa y el comercio.
Trump causó polémica a principios de septiembre con un mapa en el que el territorio de América del Norte, Groenlandia e Islandia aparecían pintados con la bandera de Estados Unidos.
Islandia convocó unos días antes al embajador estadounidense en Reikiavik "para dejarle claro que esa imagen era totalmente inapropiada".
Poco antes, a finales de agosto, el 52,8% de los islandeses votaron un referéndum en contra de reanudar las negociaciones de adhesión a la UE, congeladas desde 2013.
Desde su independencia en 1944, Islandia nunca ha tenido ejército y se apoya, en materia de seguridad, en la OTAN, así como en un acuerdo bilateral de defensa firmado con Estados Unidos en 1951.
Washington considera fundamental tener una base permanente en Islandia para afianzar su control sobre las vías de acceso al Ártico, codiciadas por Rusia y China.
F.Delgado--GM