La epidemia de ébola se propaga en República Democrática del Congo
El ébola sigue propagándose en la República Democrática del Congo, donde el jueves se informaron los primeros casos de transmisión en la provincia de Kivu del Sur, mientras se dificulta la respuesta sanitaria en Ituri, epicentro de la epidemia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el domingo una emergencia de salud pública internacional para afrontar la décimo séptima epidemia de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC), un inmenso país de África central con más de 100 millones de habitantes asolado por conflictos.
La OMS considera que el riesgo epidémico es alto a escala nacional y regional, y bajo a escala mundial.
Se sospecha que el virus pudo haber causado ya 160 muertes de casi 671 casos probables, según indica el último balance del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) congoleño, publicado el jueves.
Hasta el momento, se han confirmado 64 casos de ébola y seis muertes vinculadas al virus en la RDC, según el INSP.
La epidemia podría durar más de dos meses, según la OMS, y se ha propagado por la provincia de Kivu del Norte y su vecina Kivu del Sur, divididas por el enfrentamiento entre las fuerzas congoleñas y el grupo armado antigubernamental M23, respaldado por Ruanda, que se ha apoderado de vastas zonas de territorio desde su resurgimiento en 2021.
Tras un primer caso señalado en Goma, capital de Kivu del Norte, los resultados de los análisis "confirman un nuevo caso positivo" en el territorio de Kabare, situado en Kivu del Sur, afirmó el jueves el portavoz del M23, Lawrence Kanyuka, en un comunicado.
Una parte de esta provincia, incluida su capital, Bukavu, cayó en manos del M23 en febrero de 2025.
Según el portavoz del M23, la persona contagiada procedía de Kisangani, capital de la provincia de Tshopo (este), donde hasta ahora no se ha registrado ningún caso.
Por su parte, las autoridades congoleñas informaron de dos casos registrados en la provincia de Kivu del Sur, de los cuales uno es sospechoso y otro fue confirmado, en un comunicado difundido el jueves.
- Motín -
En la provincia de Ituri (noreste), foco de la epidemia, la respuesta tarda en organizarse.
Mal conectada por carretera y asolada por la violencia de los grupos armados, Ituri es una de las provincias más inestables de la RDC, y cerca de un millón de desplazados están hacinados en campamentos.
En el campo de desplazados de Kigonze, en las afueras de Bunia, la capital provincial, "no tenemos ningún dispositivo sanitario, ni siquiera un punto para lavarse las manos" para 16.000 desplazados, lamenta Désiré Grodya, responsable del lugar.
"Estamos realmente hacinados (...) Si la epidemia estalla en el lugar, será catastrófico", advierte.
El jueves estalló un breve motín en el hospital de Rwampara, uno de los focos de la epidemia, situado a una docena de kilómetros de Bunia.
Unos jóvenes que "querían recuperar el cuerpo" de un paciente fallecido "entraron en el hospital y quemaron las dos carpas de aislamiento", contó a la AFP un responsable del hospital, agregando que un trabajador sanitario resultó herido antes de la intervención de las fuerzas del orden.
Las carpas de aislamiento acababan de ser instaladas en el hospital de Rwampara, tras varios días de espera.
La epidemia se produce en un momento en que las ONG se enfrentan a una disminución general de la ayuda internacional, en particular la de Estados Unidos desde el segundo mandato de Donald Trump, quien retiró a su país de la OMS.
Ante la ausencia de vacuna y de un tratamiento homologado contra la cepa del virus responsable del actual brote, llamada Bundibugyo, las medidas para intentar frenar su propagación se basan en el respeto de las medidas de barrera sanitaria y en la detección rápida de los casos.
- Barreras sanitarias -
"Todo pasajero que llega a nuestro país, tanto en el punto de entrada del aeropuerto como en otros lugares, está sometido a un control de temperatura", aseguró a la AFP Aimé Prospère, responsable de higiene fronteriza en el aeropuerto de Bunia, adonde la OMS y varias ONG envían toneladas de material desde el lunes.
Las escuelas y las iglesias siguen abiertas, constató un corresponsal de la AFP.
El ébola provoca una fiebre hemorrágica mortal, pero el virus, que ha causado más de 15.000 muertes en África en los últimos 50 años, es relativamente menos contagioso que la covid o el sarampión.
Aunque se registró una muerte y un caso en Uganda, no se ha reportado ningún foco epidémico.
Estados Unidos anunció el lunes el refuerzo de los controles sanitarios en las fronteras para los viajeros procedentes de los países afectados en África.
D.Suarez--GM