Luis de la Fuente, mentalidad 'Rocky Balboa' con guante de seda
Del paro a rozar la cima del planeta fútbol. Muchas vueltas dio la vida de Luis de la Fuente, de 65 años, hasta este sábado, cuando está a un partido de proclamarse campeón mundial con España fiel a dos máximas: mano izquierda y mentalidad 'Rocky Balboa'.
"Soy de la generación de Rocky Balboa: a mi me pegas y me pegas y al final me caigo. Pero me vuelvo a levantar y sigo y sigo y sigo...", escribió el seleccionador en su biografía, 'La vida se entrena todos los días', publicada antes del Mundial.
- Vida de rico en Bilbao -
Tras destacar como joven promesa en Haro, su ciudad natal, De la Fuente fue detectado por el Athletic de Bilbao, que lo reclutó para sus categorías inferiores con 16 años.
Subió escalones hasta formar parte del histórico equipo que ganó dos Ligas (1983 y 1984), una Copa del Rey y una Supercopa de España con Javier Clemente en el banquillo.
"Era joven, tenía un BMW, una American Express Oro... Era un privilegiado y puede que aquellos lujos se me subieran a la cabeza", relata sobre su época de vino y rosas.
- Madurez en Sevilla -
A los 27 años De la Fuente sale por fin de su zona de confort y ficha por el Sevilla tras haber estado en la agenda de Real Madrid, Barcelona y Atlético, según relata en su autobiografía.
"Llegué un 12 de julio y el 1 de septiembre ya bailaba sevillanas. En serio. Pensé que eso era importante para integrarse así que nada más aterrizar me apunté a una academia", escribe sobre su adaptación exprés.
El lateral izquierdo da un vuelco a su vida. Descubre un entorno más profesional y sienta la cabeza. Conoce a Charo, su esposa, y tiene dos hijos, que se unen al primero, que nació cuando tenía 24 años.
Antiguo monaguillo, recupera la fe católica, abandonada en sus primeros años como profesional, y que ha mantenido hasta ahora: "Soy un creyente convencido".
- Modista frustrado -
Tras cuatro temporadas en Sevilla (1987-1991) y un regreso al Athletic (1991-1993), De la Fuente cuelga las botas en 1994 en el Alavés, en Segunda B.
Tiene solo 32 años y en un principio no quiere seguir conectado al fútbol. Su familia regentaba una tienda de ropa y siempre se ha sentido atraído por la moda.
"Me llevaba camisas amarillas, rosas, verdes con las que aparecía en los entrenamientos y todos me decían: 'Pero ¿dónde compras estas camisas?'", recuerda.
- Pesas todos los días -
Finalmente la llamada de un excompañero le devolvió al fútbol como entrenador de categorías inferiores. Iniciaba una larga trayectoria en los banquillos.
Y por el camino, un llamativo cambio físico. Operado de la rodilla tras retirarse, hacía la rehabilitación en el gimnasio y comenzó a levantar pesas casi por casualidad. No ha parado hasta hoy.
"No voy a negar que me gusta estar fuerte por coquetería, pero lo verdaderamente importante es la satisfacción que me proporciona el esfuerzo... Voy al gimnasio todos los días, pase lo que pase", subraya.
- El anuncio del periódico -
Despedido como técnico del Alavés (Segunda B) en octubre de 2011, De la Fuente sufre un bache importante que fue decisivo.
"Llevaba más de un año sin equipo, en el paro, y varios meses sin cobrar. Era un momento muy difícil: tenía mujer e hijos, necesitaba tener ingresos".
Un día encontró un anuncio en el periódico en el que la Federación Española buscaba entrenadores para las categorías inferiores. Llamó a Iñaki Sáez -antiguo seleccionador de la Roja-, con el que tenía "una fantástica relación", y fue reclutado en mayo de 2013.
Dirigió en las inferiores durante casi una década, en la que ganó la plata olímpica en Tokio en los Juegos de 2021.
Y finalmente el 8 de diciembre de 2022 fue anunciado como sustituto de Luis Enrique, después de que España cayera en octavos del Mundial ante Marruecos en los penales.
De la Fuente creó "una familia" y empezó a cosechar éxitos. Tras la Liga de Naciones de 2023 y la Eurocopa 2024, está a un paso de tocar el cielo de Nueva York.
D.Cruz--GM