Los dueños de la discoteca colapsada en Dominicana afrontan hasta 20 años de cárcel
Un tribunal dominicano recalificó este viernes el delito por el que se juzga a los dueños de la discoteca Jet Set, cuyo colapso el año pasado en Santo Domingo dejó más de 200 muertos, con lo que podrían ahora afrontar hasta 20 años de cárcel.
El techo del club Jet Set, en Santo Domingo, se derrumbó el 8 de abril de 2025 durante un concierto del popular cantante Rubby Pérez, con un saldo de 236 fallecidos incluído el merenguero.
Antonio Espaillat, dueño de la discoteca y su hermana Maribel, administradora, fueron enviados a juicio en junio acusados originalmente por "homicidio involuntario", con penas de entre dos y tres años. Ahora, en cambio, el cargo fue recalificado como "homicidio por dolo eventual", que prevé penas de hasta 20 años.
Habían sido arrestados en 2025 y puestos en libertad condicional tras pagar una fianza de unos 842.000 dólares, mientras las víctimas denunciaban supuestos privilegios para esta familia que además tiene un conglomerado de medios y un restaurante.
La Fiscalía alega que los hermanos Espaillat sabían antes del accidente que las condiciones estructurales de la discoteca ponían en peligro a las personas en el lugar.
"Esto no es un simple accidente e imprevisible. Se pudo prevenir. Se tenía advertencia y no debió suceder", indica la Fiscalía en su acusación, citada por el juez Franny González al decidir la reclasificación.
Este cambio interrumpe el juicio, que volverá a empezar desde el principio en un nuevo tribunal, explicó el juez.
El movimiento Justicia Jet Set, que representa víctimas y familiares, había solicitado el cambio de calificación jurídica.
"Gracias a Dios cambió la calificación. Representa mucho para los afectados y familiares tras ese atroz día", celebró ante la AFP Jeniré Mena, de 40 años.
"Qué bueno saber que las consecuencias no solo las vivimos nosotros. Hay una posibilidad de que realmente esas consecuencias también las vivan los responsables", agregó esta sobreviviente venezolana que padece secuelas físicas tras permanecer atrapada cinco horas en los escombros.
L.Garrido--GM