Una nueva generación de colonos radicales alimenta la violencia en Cisjordania
Un ataque de colonos israelíes contra una aldea palestina en Cisjordania ocupada ha vuelto a poner el foco sobre la aparición de una generación de jóvenes radicalizados en ese territorio.
Un movimiento poco estructurado de colonos israelíes ultranacionalistas, en su mayoría jóvenes e integrado también por desertores escolares procedentes de fuera de Cisjordania, conocido como "Jóvenes de las Colinas" (Hilltop Youth), está detrás del aumento de la violencia contra los palestinos.
Inspirado por una ideología religiosa-nacionalista, el movimiento busca ampliar la presencia judía en el territorio palestino mediante la creación de puestos de avanzada no autorizados, generalmente tiendas de campaña o casas móviles instaladas en colinas situadas fuera de los asentamientos ya establecidos.
Aunque desde la década de 1990 existen grupos de israelíes que viven fuera de la red de colonias en Cisjordania, la nueva generación tiene una agenda para apoderarse de tierras palestinas mediante la violencia, afirmó Dvir Warshavsky, de Children of Abraham, una organización de judíos practicantes que apoya los derechos de los palestinos.
En la madrugada del martes, más de 100 colonos israelíes atacaron la aldea de Jalud e hirieron a tres miembros de las fuerzas de seguridad israelíes, que escoltaban a una familia palestina de regreso a su vivienda tras haber sido desplazada por ataques de colonos.
El recrudecimiento de la violencia, incluidos ataques contra mezquitas e iglesias, ya había llevado a países como Reino Unido y Países Bajos a imponer sanciones a productos procedentes de los asentamientos, lo que provocó la indignación de Israel.
- "Un puñado de delincuentes juveniles" -
Una publicación difundida recientemente en un canal de WhatsApp vinculado al movimiento y consultada por AFP afirmaba que, en los últimos 12 meses, los Jóvenes de las Colinas llevaron a cabo 635 ataques en 158 aldeas palestinas, dejando 409 palestinos heridos y 436 vehículos incendiados. AFP no pudo verificar de manera independiente esas cifras.
Los responsables de este tipo de violencia rara vez son procesados por las autoridades israelíes.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al intervenir la semana pasada ante la Asamblea General de la ONU, restó importancia a los ataques de colonos y los atribuyó a "un puñado de delincuentes juveniles, unos 150 en total", al tiempo que acusó al resto del mundo de ignorar la violencia cometida por palestinos.
Israel ocupa Cisjordania desde 1967. Más de 500.000 colonos viven en ese territorio, donde residen unos tres millones de palestinos.
Alrededor de 140 asentamientos son reconocidos por el gobierno israelí, aunque el derecho internacional los considera ilegales.
Sin embargo, las granjas y puestos de avanzada que también son ilegales según la legislación israelí ascienden ya a unos 400, según la organización Peace Now.
- Estrategia bien definida -
Expertos israelíes en derechos humanos que siguen desde hace años a los Jóvenes de las Colinas afirman que el movimiento cobró impulso después de que Israel desmantelara 21 asentamientos en la Franja de Gaza y otros cuatro en Cisjordania dentro de su retirada unilateral de 2005.
La incapacidad de la vieja guardia del movimiento de colonos para impedir que miles de israelíes perdieran sus hogares durante aquellas evacuaciones forzadas, sumada al resentimiento hacia el gobierno central, abrió una nueva etapa.
Así surgieron colonos más ideologizados, que cuestionaron "la estrategia tradicional del movimiento de colonos, cuya lógica consistía en construir cada vez más asentamientos con cada vez más población", de acuerdo con Warshavsky.
La "nueva generación" se concentró en crear pequeños puestos de avanzada ilegales y proyectos agrícolas sin permisos de las autoridades israelíes, una estrategia conocida como "mínima población en el máximo territorio".
El pastoreo de rebaños de ovejas y cabras les ha permitido ampliar de manera significativa el control sobre zonas rurales que se encuentran bajo autoridad militar israelí.
Con el ascenso de políticos que representan su ideología, como el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, estas comunidades han recibido una legitimación creciente y apoyo financiero, parte del cual se ha canalizado hacia granjas y puestos de avanzada ilegales, según expertos.
El gobierno no puede realizar transferencias directas debido a su estatus ilegal, explicó Hagit Ofran, de Peace Now. Pero "financia todo lo demás": carreteras, vehículos de vigilancia, cámaras de seguridad, paneles solares y drones, además de la protección del ejército israelí, agregó.
Algunos dirigentes de colonos, sin embargo, han intentado distanciarse del movimiento.
A finales del año pasado, los responsables de tres consejos locales israelíes en Cisjordania emitieron una declaración conjunta en la que pidieron a las fuerzas del orden adoptar una política de "tolerancia cero" hacia los Jóvenes de las Colinas y afirmaron que estos grupos "no representan" al conjunto del movimiento de colonos.
W.Vidal--GM