"Los abusos son una llaga todavía abierta", dice el papa al iniciar viaje a España
El papa León XIV llegó el sábado a Madrid, primera etapa de una visita de siete días a España durante la cual hará hincapié en las cuestiones migratorias y se reunirá con víctimas de abusos sexuales, una "llaga todavía abierta" en la Iglesia católica.
Recibido en el aeropuerto de Barajas en la capital española por el rey Felipe VI, la reina Letizia y el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, León XIV irá al Palacio Real para la ceremonia de bienvenida, donde pronunciará un discurso.
En el vuelo hacia Madrid, el pontífice abordó una de las principales cuestiones de su viaje, los abusos sexuales en el seno de la Iglesia, con cuyas víctimas tiene previsto reunirse estos días.
"Los abusos son una llaga todavía abierta", dijo León XIV a los periodistas de la comitiva papal.
El Defensor del Pueblo (ombudsman) español estimó en un informe publicado en 2023 que, desde 1940, más de 200.000 menores podrían haber sufrido agresiones por parte de religiosos católicos.
El Gobierno de Sánchez y la Iglesia española firmaron a finales de marzo un acuerdo para indemnizar a las víctimas de delitos sexuales, tras años de reticencias y opacidad por parte de la jerarquía eclesiástica.
- El papa o Bad Bunny -
Después de la recepción en el Palacio Real, el papa visitará un centro social en la capital y cerrará su jornada con una vigilia de oración cerca del estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid, que espera congregar a unos 400.000 asistentes.
Aunque la práctica religiosa ha disminuido considerablemente en este bastión histórico del catolicismo en Europa, el pontífice cuenta con varios actos multitudinarios en su agenda.
El domingo, por ejemplo, se prevé que reúna a un millón de fieles en una misa en pleno corazón de Madrid, en la plaza de Cibeles.
"Se dan cuenta de que hay un vacío (...) y quizá mi visita haya ayudado a despertar algo que ni siquiera ellos mismos saben bien cómo definir", consideró León XIV en el avión sobre un posible interés creciente de los jóvenes por la religión.
"Si se enfrentan a la pregunta de si quieren ver a Bad Bunny o si quieren ver al papa, creo que muchos irán a ver a Bad Bunny. Pero también creo que habrá algunos que vengan a ver al papa. Y eso dice algo", dijo con una sonrisa en referencia al artista puertorriqueño, que actúa estos días en Madrid.
- Discurso ante el Parlamento -
El lunes, León XIV se convertirá en el primer papa que asista al Parlamento español, donde dará un discurso ante los legisladores de las dos cámaras.
Al día siguiente el pontífice se desplazará a Barcelona, donde le espera una apretada agenda que culminará el miércoles con una misa en la Sagrada Familia, convertida desde hace unos meses en la iglesia más alta del mundo, coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, quien era ferviente católico.
Al día siguiente, el papa volará hasta el archipiélago de las islas Canarias, situado frente a las costas africanas y principal puerta de entrada de migrantes irregulares a España.
El papa, muy sensible a esta causa como su predecesor Francisco, se reunirá con migrantes, así como con las organizaciones que les prestan ayuda.
Allí será recibido por Pedro Sánchez, quien lo acompañará durante una ceremonia de homenaje a los miles de migrantes que murieron en la peligrosa travesía para intentar llegar a Europa.
Contrariamente a otros países vecinos, su gobierno de izquierda impulsó recientemente un amplio plan de regularización de migrantes sin papeles, que debería normalizar la situación de medio millón de personas, en su mayoría latinoamericanas.
La medida le valió fuertes críticas del conservador Partido Popular y el ultraderechista Vox, tercera fuerza política del país.
La visita contará con un amplio dispositivo de seguridad que movilizará a unos 15.000 efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, a los que se suman agentes de las policías locales desplegados en las distintas etapas del viaje.
Más de 4.000 periodistas de 80 nacionalidades han sido acreditados para la visita, la primera que realiza el papa estadounidense y peruano, de 70 años, a un país de la Unión Europea fuera de Italia. Su viaje es también el primero de un pontífice a España desde el de Benedicto XVI en 2011.
Aunque Francisco quiso visitar Canarias, dejó de lado numerosos bastiones tradicionales del catolicismo en Europa donde, como en España, la práctica religiosa se encuentra en retroceso.
N.Diaz--GM